"Para el Naturalismo era como permanecer en un limbo idílico de sólo congraciarse con aquel joven de aspecto cubista. Solía sentarse a mascar sémola frente a la tienda y pensaba en lo leído la noche anterior. Samartie, su hermana, sufría de agnosia y de epilepsia, y más de una noche la habían encontrado tras la balconada. Warlock trasnochaba entre láminas de celulosa y pensaba que la muerte no existe como existen los almendros, o las hayas, o las tostadas con chocolate. Vivían en Dumbelton, junto al río donde lanzan al malo de las películas de tiros, una zona tranquila construida en forma de luna pero sin lado izquierdo. Una noche de noviembre las calles de la ciudad se ramificaban ausentes, poseídas por el determinismo de aquel martes sin nombre que parece hubiera amanecido con el único propósito de mermar espíritus. Tras las últimas luces, sin embargo, Warlock salió a vagar y divagar sobre los hombres, o sobre él, o bajo el cielo. Lo más probable es que el vacío que implosionaba entre sus vísceras no fuera más que simple y llano hambre, pero algo cada mañana, al hojear la prensa, le soplaba tras la oreja a modo de advertencia. Dónde duerme la espiral de los cuadernos, se preguntaba agitado el muchacho, queriendo saber cómo compartimenta el destino las cucharadas de té. Junto a la estatua del bombín, los bancos de la plaza hacían piña en torno a la compasión de un pequeño fuego, ajenos al paso meditabundo de aquel efebo de cabellos cobrizos. La noche se imponía férrea, decidida a ocultar respuestas, al tiempo que el quinteto caducifolio entonaba una marcha nihilista ante la que Warlock sólo respondía apresurando la marcha. De pronto, un pasquín que navegaba sobre las cornisas y los miedos llega a parar a la escalinata de la nota amarga, frente a los botines del muchacho. Rezaba así “Respira. No es más que efervescencia y pragmatismo. Ahora, menos es más, es el mañana. Allí, más será menos, y menos vivirás”.
...y con este breve relato que anteanoche encontré bajo mis sábanas presento, por enésima vez, un nuevo blog a mis fans de todo el mundo. Creo que estoy teniendo un dejá-vu... Bromas aparte, espero que esté a la altura, Francisco. A partir de próximas publicaciones me dedicaré a los contenidos de la asignatura, que es a lo que viene esto.
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